El concepto de futuro se veía, tiempo atrás, como una noción fugaz a diez,
veinte o más años delante. Si nos basamos en las innovaciones que la
sociedad genera día a día, el futuro hoy, esta más cerca que nunca. Las sociedades se
enfrentan a constantes adaptaciones que en otro momento se experimentaban lentamente. La globalización y la computación
revolucionaron el concepto de futuro volviéndolo inmediato. Ahora, los cambios económicos, sociales y culturales
impactan al planeta entero cada segundo. Este factor ha modificado
sustancialmente la percepción sobre las competencias laborales del profesional
del futuro. La educación se concibió; desde la revolución industrial, como un ente
propulsor de fuerza laboral, es decir una ¨educación para el trabajo´ ( Cheng,
2007, pag 1). Sin, embargo, muchos coinciden en que la educación se ve hoy forzada a
encaminarse hacia otros propósitos que satisfagan las necesidades del individuo
en un mundo de demanda tecnológica y de cambios constantes.
El nuevo
perfil del mundo tecnológico impacta en la educación y en sus motivos
fundamentales hasta ahora concebidos. Autores como Ming Cheng, Frank Levy,
Richard Murnane, Howard Garner, entre otros, coinciden en que,
con la computadora, se ha debilitado la
fuerza laboral pero se han incrementado los trabajos de cuenta propia y
emprendedores ¨off shoring¨ ( Levy&Murname, 2007), muchas disciplinas que fungían como respaldo
de la educación, se han debilitado y han vuelto otras que se habían descartado ( Cheng,
2007) y que con la globalización, se ha modificado la necesidad de trabajos
especializados valorando ahora: ¨ las abilidades, el crecimiento y la capacidad¨
( Cheng, 2007). La educación según estos autores tendrá que volver a
su significado inicial y concentrarse en crear individuos con una mentalidad
pensante, creativa e informada y no ser tan sólo, una educación vocacional. La educación, imperantemente, debe modificar el
perfil del individuo y ajustarlo integración exitosa. Se necesitan seres
críticos, creativos y conocedores para enfrentar el mundo tecnológico y
globalizante que representa la realidad diaria en la que se vive.
Muchos
piensan que la tecnología irá desplazando poco a poco al ser humano. Esto no es
cierto. ¨El resolver problemas es todavía trabajo humano ( Levy, 2007, pag. 4).
Y se requiere de seres críticos que asuman tareas cognitivas expertas y muchos
movimientos físicos ¨no expertos¨. (Cheng, 2007, pag. 10). Es decir, intuir,
percibir y analizar la intencionalidad de la información no se logrará a través
de la lógica de la computación. Es por esto, que la educación debe forjar seres
críticos que determinen, profundicen y razonen a partir de lo meramente humano.
El formar seres creativos, es otro
aspecto que debe perseguir de la educación. No se puede pensar que todo este
inventado ni la última palabra se haya dicho. Por el contrario, es el tiempo
donde las verdades absolutas se debilitan y caen. Lo que esté
regido por reglas se hará con mayor rapidez y precisión mediante el uso de
ordenadores Por eso se valorará a todo
aquel que puede visualizar nuevos orígenes, conflictos y posibilidades. (
Garner, 2005). Finalmente, el acceso a la información nunca ha estado más cerca
del ser humano que hoy. La educación debe fomentar la investigación, la
capacidad de síntesis y el discernimiento ante tanta cantidad de conocimiento.
Un ser que no pueda sintetizar lo que sabe, vivirá perdido sin encontrar su
realidad. Garner, expone en su ensayo, Las Cinco Mentes del Futuro (2005), que
se necesita un pensamiento interdisciplinario para de resumir con precisión, sintetizar de
una forma productiva y hacer que la información nos sea útil. Así, el proceso
educativo tiene que replantearse y reconocer que el mundo demanda otro tipo de
profesionales y que es urgente una reforma curricular dinámica, actualizada y
sensible.
Se
argumenta bajo posiciones tradicionales y radicales que lo que se debe hacer
con la educación es cumplir con la enseñanza tecnológica y lograr una especialización
en el individuo que le permita su inserción en el mercado laboral. Aun hay
tendencias pedagógicas en las que predomina el magicentrismo, y las verdades absolutas.
La tecnología se incorpora a ellas como una herramienta de forma y no de fondo.
Es decir, no se estimula la investigación, sino que se limita al uso de ella
para cumplir tareas. Estas posiciones radicales tendrán que luchar contra una
realidad que se impone a base de competitividad, poli funcionabilidad, y diversidad
y probarán lo obsoletas que están.
La era
de una educación laboral que inició con la revolución industrial se está
desvaneciendo. Cada día nos exponemos más a diferentes culturas, perspectivas
del conocimiento y a un mundo que demanda una excelencia en el arte de la
comunicación. En mi práctica docente, mi mayor objetivo es formar seres que
reconozcan y asuman el reto de renovarse y replantearse constantemente, creo
firmemente, en los planteamientos de los autores citados en esta propuesta. Las tres C.s son pilares de una pedagogía de
éxito: seres críticos, creativos y conocedores. Con estas bases, el ser humano
desarrollará una pasión por el saber, un sentido de innovación y un poder de
comunicación que incluya varios idiomas y una capacidad de síntesis para
compartir y producir.
Referencias
bibliográficas:
Lea Gardner, H. (2005). Las cinco mentes del futuro:
Un ensayo educativo. México: Paidos.
Lea
Cheng, K. The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. (2007). En
Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International
perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of
California Press. Traducido al español.
Lea Levy, F. y Murnane, R. (2007). How computerized work and globalization shape human skill
demands. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era:
International perspectives on globalization and education. Los Angeles,
CA: University of California Press. Traducido al español.
Estimado compañero rescato de tu aporte lo siguiente que mencionas textualmente: "Cada día nos exponemos más a diferentes culturas, perspectivas del conocimiento y a un mundo que demanda una excelencia en el arte de la comunicación..." sin duda alguna y con base a tu aporte estamos en una era del conocimiento que exige una comunicación efectiva, y una mayor madurez, además es preciso inculcar los valores de la tolerancia, de la solidaridad y el respeto de las personas. La reflexión de tu argumento con respecto a las 3 C's, me parece muy valida en la actualidad.
ResponderEliminarSaludos,
Estimado compañero:
ResponderEliminarRescato que literalmente ha escrito: el acceso a la información nunca ha estado más cerca del ser humano que hoy.
No estoy del todo de acuerdo con su apreciación, por cuanto considero que todavía actualmente existen muchas poblaciones y personas que del todo no tienen aún acceso a la información y mucho menos a la educación.
Marco, muy interesante tu reflexión. Me identifico contigo cuando mencionas "...En mi práctica docente, mi mayor objetivo es formar seres que reconozcan y asuman el reto de renovarse y replantearse constantemente...", claro creo que la aventura es muy dura y hay que ser un apasionado y un valiente para asumir nuestro compromiso profesional de formar las personas integrales que la sociedad necesita.
ResponderEliminarClave lo que indicas de la capacidad de sintetizar la información y la de discernir.
ResponderEliminarEn los contextos en los que se desenvuelven los muchachos la cantidad de información a la que tienen acceso en ocasiones les genera una dificultad más que serviles de apoyo, porque no han adquirido las habilidades que mencionas, quizá porque nunca se les han enseñado en ningún curso.
Esta capacidad de síntesis más el aprendizaje significativo que nos menciona la enseñanza para la comprensión, posibilitan al estudiante una insersión razonablemente exitosa en los contextos laborales, el tema es que carecen de esas habilidades en niveles de licenciatura y de maestría, y es hasta ese momento en donde se tiene que intentar fomentarlas.
Saludos
Marco
ResponderEliminarEl contacto con diversas culturas enriquece de tal forma que hace que nos pongamos a reflexionar sobre esos métodos tradicionales de enseñanza... Como dijo doña Hilda Chen Apui: No me pregunten cuántos libros he leído, sino cuánto he viajado.